lunes , julio 22 2019

EL ADIÓS DE LA VOZ DEL MONUMENTAL

VozTRAS 24 AÑOS COMO LOCUTOR EN LA “RUCA”, MARIO BENAVIDES DEJÓ SU CARGO, QUE AHORA SERÁ OCUPADO NADA MENOS QUE POR SU HIJO.

La temporada de 1989 estaba en pleno desarrollo y un hincha colocolino trabajaba para el rival. No le disgustaba porque para Mario Benavides, antes que cualquier rivalidad está el deporte, algo sagrado en sus 80 años de vida. Sin embargo, el destino quiso que el camino con el equipo de toda su vida se uniera, justo cuando este recién inauguraba su estadio propio.

La voz del Estadio Monumental durante 24 años vivió penas y glorias con Colo-Colo, vivió el sueño de muchos hinchas, pero en el pasado duelo ante Tanque Sisley, colgó los micrófonos, dejando huella para siempre en nuestro club.

Imagino que tiene sensaciones encontradas en este momento del adiós al Estadio Monumental…

“Sin duda alguna que es un proceso muy emocionante, estuvo muy lindo el homenaje que también me hizo Colo-Colo, lo agradezco mucho”.

Para llegar a ese momento hubo un largo recorrido, ¿cómo fueron sus inicios en la locución?

“Yo era relacionador público del Teatro Municipal, y a la vez, administrador del Palacio Cousiño, cuando un amigo me pidió que me hiciera cargo de los micrófonos del Estadio Nacional, una vez que éste se abrió al deporte, después de haber estado suspendido cerca de tres meses a raíz de los hechos acontecidos en 1973. Yo le dije que no era posible, pero me lo pidió tanto que lo fui haciendo, en un comienzo, por un rato, pero me fui quedando y quedando. Al final, estuve 34 años en el Estadio Nacional y 24 en el Monumental”.

¿Cómo se genera su arribo al Monumental?

“La verdad es que no recuerdo quien me contactó, pero tienen que haber encontrado que lo hacía muy bien en el Nacional y que era bueno que estuviera un colocolino”.

Eso sí, no alcanzó a llegar para el primer partido en Macul…

“Yo llegué al segundo partido de Colo-Colo en el Monumental en 1989. Recuerdo que fue una gran emoción reabrir el Monumental, fue algo magnífico también ir viendo como año tras año, éste se fue transformando en un estadio de lujo”.

¿Cuál es la campaña o partido que más recuerda en todo este tiempo en el Monumental?

“Sin duda que cada partido tiene sus consecuencias y sus motivos; Colo-Colo en varias oportunidades jugó finales de campeonatos y ha ganado 29, lo que lo convierte en el más ganador de nuestro país. Sin embargo, el recuerdo que más queda es la obtención de la Copa Libertadores de América, que es el más importante de todos”.

¿Es cierto que el gol de Barticciotto ante Boca Juniors el 91 es el único que estuvo a punto de gritar por los altoparlantes del estadio?

“(Ríe)…es muy cierto, y es que el entusiasmo de ese momento era muy especial, y será muy difícil de olvidar. Colo-Colo era un equipo de gran jerarquía y se medía ante un equipo argentino, que generalmente paseaba a los chilenos, pero se ganó con una calidad y bravura extraordinaria”.

¿Y algún jugador que le haya llamado más la atención durante toda su trayectoria?

“Hay varios que se me han olvidado, pero hay jugadores que le dieron categoría al fútbol chileno: Jorge Robledo, después de su paso por Inglaterra, era un jugador que se pasaba a cinco rivales fácilmente, después hay otros como “Chamaco” Valdés, Francisco Hormazábal anteriormente, Carlos Caszely o Elson Beyruth. En fin, son muchos”.

¿Qué mensaje le dejaría como despedida a esa gente que tantas veces lo escuchó en el estadio?

“Mi mensaje es sobrio, que deben seguir con un gran entusiasmo porque las barras son de gran importancia, pero que cuando cometen actos delictuales se pasan de la línea y no conservan lo que es el deporte, que es algo sagrado”.

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